Crisis. Una palabra que, desgraciadamente, está muy de moda en los últimos años. Hay crisis de todos los tipos y colores, en todos los ámbitos de la vida, pero, ¿podemos hablar de la existencia de una crisis que afecte a los medios de comunicación?
Internet, esa plataforma que nos permite llegar a cualquier parte del mundo, comunicarnos con todo aquel que deseemos y conocer noticias en cuestión de segundos. Ese medio que ha supuesto una revolución total, en comparación a medios de comunicación más “tradicionales” como pueden ser la radio o la televisión. Ese soporte que ha hecho que revistas y periódicos bajen el nivel de sus ventas hasta niveles realmente alarmantes.
Solemos buscar la comodidad y, sin duda, esa es una de las características principales de Internet. Las empresas se introducen cada vez más en este medio. El tiempo pasa y el número de revistas y periódicos de renombre, tanto nacional como internacional, que abren sus páginas y ofrecen sus noticias en Internet aumenta. Por no hablar de las cadenas de televisión y los distintos grupos de comunicación. La mayoría, sino todas, cuenta con sus respectivas páginas web, donde el espectador de la cadena puede volver a ver series y programas una y otra vez. Esto, a su vez ha desembocado en fusiones entre cadenas, como la reciente incorporación de Cuatro al Grupo Telecinco, con el único objetivo de hacerse más fuertes frente a la competencia. Sin mencionar la expansión de la televisión, que ahora cuenta con un número de canales muy superior al que tenía hace unos años, gracias a la Televisión Digital Terrestre, más conocida como TDT.
Además, nos encontramos con el fenómeno de las redes sociales, capaz de difundir una noticia de una punta del mundo a otra en apenas un par de segundos. Esto, sin duda, acelera la cobertura de noticias y rumores, que muchas veces son eso, rumores. Y es que, todo esto tiene su punto negativo también. No todo lo que circula en la red es cierto. Y ahí es donde entramos nosotros, con nuestra capacidad de separar aquello en lo que creemos y aquello en lo que no.
Pero no sólo Internet ha sido el causante de una revolución en el mundo de la comunicación. Las tecnologías móviles son culpables en gran parte. En los últimos años han aparecido aparatos que han modernizado nuestras vidas y han tratado de hacerlas mucho más fáciles.
Así nos encontramos inmersos en un momento en el que las nuevas tecnologías lo controlan prácticamente todo. Hemos pasado de comprar revistas o periódicos a la comodidad de la gratuidad de la gran mayoría de las páginas de internet. Y es que aquí encontramos otra cuestión, ¿por qué la mayor parte de las páginas que encontramos en el amplio mercado de Internet son gratuitas parcial o totalmente? ¿Cuál es el beneficio de todo esto?
Aunque parezca mentira, el beneficio que obtienen estas páginas es enorme, ya sea por la publicidad que se hacen a ellos mismos (cuando se trata de la versión online de un periódico o una cadena de televisión) o por el simple hecho de empezar en un mundo tan bonito como difícil (muchas publicaciones comienzan así sus andaduras para captar lectores y poder privatizarse en un futuro). La gratuidad de los servicios de Internet está ahí y nos hace decantarnos a la hora de escoger entre un medio u otro, porque por ejemplo, ¿por qué comprar una revista en la papelería más cercana, si puedes encontrar esa misma revista en una versión digital, totalmente gratuita?
Con todo esto dicho, yo no creo que, de verdad, podamos hablar de una crisis en el campo de los medios de comunicación, tanto audiovisuales como escritos, sino más bien de la evolución de estos a un mercado mucho más grande y competitivo. Con sus ventajas y sus inconvenientes, eso está claro. Pero en mi opinión, todo se trata de amoldarse al momento. Los medios de comunicación que antes taché de “tradicionales” deben ganarse su sitio y competir con Internet. Al fin y al cabo, la competencia, siempre sana, por supuesto, nunca ha sido mala, y nos servirá para que los contenidos de unos y otros medios se mejoren cada vez más, con el fin último de prevalecer en esta sociedad marcada por las nuevas tecnologías y el uso de Internet.
Y repito, crisis no, tan solo modernización de los medios tal y como los conocíamos.